viernes, 29 de noviembre de 2013
ACEITE DE ROSA MOSQUETA
La rosa mosqueta o simplemente mosqueta (es un arbusto silvestre de la familia de las rosáceas. Es una planta nativa de Europa, donde se cultiva sobre todo en el Reino Unido por su bella flor de color rosa pálido, pero que también se encuentra en estado silvestre en las estribaciones de la región sur de la Cordillera de los Andes, tanto en Chile como en Argentina, y en el piedemonte mendocino asi también como en diferentes zonas de Peru Su fruto, conocido como escaramujo, se utiliza para la confección de dulces y mermeladas y para hacer infusiones. El aceite extraído de sus semillas se aprovecha en cosmética.
El aceite de rosa mosqueta se extrae de las semillas de esta especie de rosa realizando una presión en frío. Tiene un ligero color rojizo y un olor acre característicos de los aceites no refinados. Su contenido en ácidos grasos esenciales (AGE) poliinsaturados es muy elevado, con un 80%, de los cuales: 41% ácido linoleico, 39% ácido linolénico, y 16% ácido oleico. Los AGE son nutrientes muy importantes en muchos procesos fisiológicos y bioquímicos del cuerpo humano, relacionados con la regeneración de los tejidos y el crecimiento celular.
Aceite Rosa Mosqueta: es el mejor aliado para la piel en casos de cicatrices, quemaduras solares, manchas y estrías. Su exclusiva fórmula obtenida por procesos mecánicos mantiene todas sus propiedades intactas como son los ácidos grasos que la componen. Entre estas sustancias, destacan los ácidos oléico, linoleico y linolénico, los cuales son vitales para nuestra piel ya que preservan y mantienen los niveles óptimos de colágeno y elastina (responsables directos de nutrir, hidratar, regenerar, reparar y proteger la piel).
La envoltura carnosa de sus semillas tiene un alto contenido de vitamina C.
El aceite de rosa mosqueta se emplea en cosméticos, aduciendo que:
• regenera y nutre la piel, eliminando arrugas no muy profundas, y reduce cicatrices o marcas;
• redistribuye la pigmentación, lo que posibilita la eliminación de manchas;
• realiza acciones preventivas y correctivas del fotoenvejecimiento y de los problemas cutáneos debidos a sobreexposición a las radiaciones solares, mediante la autogeneración de melanina;
• además de sus efectos en las capas externas de la piel, también revitaliza las células de las capas interiores, revigorizando el fibroblasto (células que producen colágeno y elastina, responsables de la firmeza y elasticidad de la piel).
Por lo tanto se ha venido considerando como uno de los más potentes productos antienvejecimiento de la naturaleza, así como de prevención de afecciones dérmicas relacionadas con desequilibrios de la melanina. Recientemente se ha generalizado el uso del aceite puro de rosa mosqueta como ingrediente de la mayoría de productos de cosmética natural y sintética.
Para casos más severos de cicatrices, estrías, arrugas de expresión y manchas solares, se recomienda el uso continuado de aceite puro de rosa mosqueta en la zona a tratar cada pocas horas hasta revertirlos. No se debe utilizar con carácter preventivo de estos casos. Se recomienda su uso estrictamente en la dermis, nunca en mucosas (genitales, cavidad bucal, etc.), ojos o uso interno en el organismo.
El pH del aceite es de 5.1 lo que es muy afín a nuestra piel, no tiene olor, es muy ligero, ideal para el tratamiento local y se absorbe muy rápidamente
Por su cantidad de lípidos y su carácter astringente, no se debe utilizar en piel grasa o con tendencia a grasa.
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